¿Cómo se puede definir la felicidad?

 

 


¿Cómo se puede definir la felicidad?

 

La felicidad puede definirse como un estado mental presente, independiente de cualquier circunstancia —ya sea salud o enfermedad, situación económica o nivel de placer—. Es un estado en relación con la tarea que realizo (remunerada o no), pues es en ella donde uno se entrega como ser persona en su totalidad (física, psicológica, social y espiritualmente). 

Por esto ser feliz se da en el camino de la vida y depende de la decisión de aceptar, valorar y construir nuestro propio camino.

 La felicidad nace en el presente; nadie puede buscarla o planificarla como meta, es decir, tiene una relación diferente con los recuerdos y los proyectos. Para sentirse feliz, debe haber una coherencia entre un pasado aceptado, valorado y construido, que aporte sentido al presente. El futuro también debe ser aceptado, valorado y construido en el presente. El pasado se contempla con amor y el futuro con esperanza.

 

Acciones

 

Pasado:

 

Aceptar el pasado es reconocer que no puede ser cambiado, pero sí se puede construir algo nuevo a partir de sus cenizas. Querer cambiar el pasado genera arrepentimiento, y vivir las equivocaciones como frustración lleva a la culpa. Aceptar es estar en paz con el pasado y, porque me importa, construyo y cambio con mi tarea.
Valorar el pasado implica querer lo que uno fue, y ver los errores como parte de un crecimiento, dándose aliento para construir un pasado mejor.

 

Futuro:

 

Aceptar el futuro es reconocer que no se puede influir en todo lo que va a suceder; nadie tiene el control absoluto del porvenir. Aceptar el futuro es darle esa cuota de esperanza de que lo mejor está por venir, mientras que en el presente, construyo ese porvenir. Pensar que lo que viene será negativo o malo se llama negativismo, y creer que las cosas nunca salen como uno quiere es pesimismo.
Valorar el futuro es confiar en que los proyectos están encaminados hacia un bien mayor. Aunque a veces no lleguemos exactamente a donde queremos, son esos proyectos los que nos mantienen en el camino y en la lucha, motivados.

 

Presente:

 

Aceptar el presente es reconocer quién soy para darme en lo que ocurre aquí y ahora, construir un mundo mejor a partir de las acciones que pongo en marcha en este momento, y entender que mis circunstancias son el trampolín para saltar a la existencia, es decir, a vivir. Querer ser alguien que no eres genera frustración, angustia, baja autoestima, y actuar desde una identidad que no es la tuya nos hace sentir incoherentes y frágiles; las acciones se viven como impuestas, externas, y se llevan a cabo sin motivación.
Valorar el presente es reconocer que soy único e irrepetible, y que la vida, con lo que me ofrece, me da la oportunidad de ser y hacer. Estoy llamado a una tarea que nadie más puede hacer porque soy insustituible.

 

Lo que NO es felicidad:

 

  • No es egoísmo.
  • No es placer.
  • No es económico.
  • No es comodidad.
  • No es pasividad.
  • No está en el pasado.
  • No está en el futuro.

 

¿Pero ayudan? Te invito a leer mis otros blogs.

 

https://elexitodeserfelizenloquehaces.blogspot.com/2024/07/la-felicidad-no-es-consecuencia-del.html

 

De mi blog https://elexitodeserfelizenloquehaces.blogspot.com/

 

Seguí mi Blog y ayúdame a compartir para llegar a más personas!!!

 

https://www.blogger.com/follow.g?view=FOLLOW&blogID=8801676319330219917.

 

 

#elexitodeserfelizenloquehaces


Comentarios

Entradas más populares de este blog

El hombre que podía elegir

¿Qué es la Logoterapia?

Un llamado al sentido, lo significativo