El hombre que podía elegir
Había una vez un hombre con un superpoder extraordinario: podía decidir . A simple vista, parecía imposible. Después de todo, ¿cómo puede alguien decidir en un mundo lleno de límites? Límites sociales, culturales, económicos, físicos, incluso los que nos imponen nuestras emociones, pensamientos o el inconsciente. Todo parecía conspirar para convertir al ser humano en un ser completamente determinado. Pero él era distinto. Tenía el don de decidir más allá de cualquier límite. Quienes lo conocían, lo miraban con asombro… y con dudas. Algunos le decían: —¡Elige ser famoso! —No, todavía no —respondía con una calma que desconcertaba. —¡Elige ser rico! —No, todavía no —repetía con una sonrisa enigmática. —¡Elige ser el mejor! —No, todavía no. Su respuesta parecía un misterio para todos. Hasta que, un día, alguien no aguantó más y le preguntó: —Entonces, ¿qué es lo que eliges? Él, con voz firme, dijo: — Elijo empezar a conocerme. Esa decisión dejó a todos atónitos. Mie...