Primera elección, ser feliz


 La primera elección que te propongo es ser feliz porque eres libre y porque es tu responsabilidad.

“El éxito de ser feliz en lo que haces”, pág. 33.

Ser feliz no es lo mismo que sentir placer, siempre lo digo.
El placer es algo diferente, es una sensación momentánea de satisfacción, sustentada por los cinco sentidos, y termina cuando el estímulo desaparece: comer, fumar, el sexo, ver una película, etc. La felicidad es distinta; tiene que ver con el ejercicio de acciones humanas que trascienden los cinco sentidos, y a veces no está relacionada con una situación placentera. Es decir, se trata de acciones que pueden ser difíciles de realizar y que se sustentan en el beneficio de otra persona. Pienso en los jóvenes que dejan sus trabajos porque no les proporcionan placer. No, para ser feliz, la tarea debe tener sentido, debe tener un orden, un valor que trascienda la actividad y mi propia persona.

Está comprobado científicamente —y te invito a reflexionarlo: ¿ver una película o ayudar a quien te necesita?— que la sensación de plenitud, de satisfacción, de alegría perdura más cuando la acción realizada es altruista, cuando trasciende el "yo". Un ejemplo de esto es ayudar a alguien que necesita tu singularidad, una cualidad única que descubres a través del autoconocimiento. Porque no puedes ayudar con lo que no eres, no puedes dar lo que no tienes.
A mí me produce felicidad escuchar a otras personas, pero no es por mí, sino porque sé que el otro necesita ser escuchado. Sin embargo, hay momentos en que descubres que la persona está en una queja constante y, entonces, sabes que escuchar no es lo mejor para ese momento (aquí se nota la diferencia entre querer escuchar y querer que te cuenten).

Como digo en mi libro, “lo que haces” te hace feliz si descubres que tiene sentido, un valor que está más allá de ti y que lo llevas a cabo porque es tu vocación, tu misión. Es tu ser el que se entrega en la tarea. ¿El resultado? Alegría, sentimientos de suficiencia, valoración, una autoestima alta, mayor fortaleza psíquica y mejor desempeño en la tarea.

Libertad
Eres libre porque tienes la capacidad de elegir. La libertad no se da en ausencia de condicionantes: tu cuerpo te condiciona, tu psique te condiciona y lo social también, pero eres libre de tomar una decisión. ¿Qué hago con lo que me sucede? ¿Qué puedo hacer para sacar el mayor provecho a lo que me pasa en este momento? Siempre habrá alguien que te necesite para que seas trascendente. Si no es ahora, será en el futuro, pero esa persona te necesitará a ti y a todo lo que estás viviendo ahora.

Responsabilidad
Responsabilidad viene de la palabra "responder". ¿Quién puede resolver lo que me ocurre? Solo tú, nadie más puede hacerlo por ti. Si necesitas pedir ayuda, debes hacerlo desde ti. A veces, y esto lo trabajo en mi campo, pedimos ayuda para personas que no están preparadas para recibirla, que no quieren cambiar o no pueden hacerlo. El énfasis debe estar en uno mismo. Te invito a que, desde tu libertad, seas responsable de ti mismo, respondiendo a lo que la vida te está preguntando y a quienes están bajo tu cuidado, quienes te necesitan. Descubre el sentido de la vida para poder responder.

Eres responsable y libre de elegir cómo hacer tu tarea. Te propongo una tarea feliz.

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