Lo que doy es lo que soy
"Lo que doy es lo que soy: no soy lo que tengo o lo que otros me dan."
"El éxito de ser feliz en lo que haces," pág.
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Dicen que nadie puede dar lo que no tiene, y lo que uno
tiene es lo que da. Es más, ¿quieres conocer quiénes son las personas que están
a tu lado? Entonces observa lo que dan. Esto no significa que las cosas sean
simples, la vida tiene matices, inmensos matices, que nos recuerdan que no todo
es blanco ni negro.
Viktor Frankl conoció a un nazi que era un demonio para los
judíos debido a su sadismo. Luego, al salir del campo de concentración, Frankl
encontró a un hombre que había conocido a aquel nazi antes de morir en una
prisión lejana, y dijo que él había sido un santo para los que compartían la
prisión. Es decir, ambos, Frankl y el otro hombre, conocieron a la misma
persona en contextos diferentes. Los contextos condicionan, pero no determinan
la persona que eres. Existen cambios en la vida que están al margen de la
mirada histórica de los hechos: arrepentimientos, perdón, sanación,
resiliencia.
"Nadie da lo que no tiene" es una frase que, si la
ponemos en positivo, dice: "Lo que doy es lo que soy." Es decir, lo
que tengo en mi alma, en mi espíritu, lo que elaboro de todo mi ser bio, psico,
y socio es lo que puedo dar. Ahora, este mensaje es para dar una vuelta de
rosca más y tiene repercusiones trascendentes, y por eso lo escribí.
- ¿Qué
estoy dando?
- Lo
que tengo no soy.
- Lo
que otro me da no soy.
Primero, para amar hay que amarse. La primera pregunta es
para uno, para detectar no lo que hacen otros, sino lo que yo estoy haciendo
cada día, cómo vivo, cómo me relaciono con el mundo y con otros, para qué o
para quién vivo. Implica salir de la queja, de los otros que “nos enojan”
(nadie me enoja, sino que yo me enojo). Implica poner la mirada con cierta
distancia, para ver con claridad y tomar decisiones realistas.
Segundo, lo que tengo no soy yo. Lo material que me rodea no
me define, es imposible que te defina la ropa, el auto, el título
universitario, el prestigio, la fama. Todo eso es comprable con dinero,
entonces no es una cuestión de personas sino monetaria. Todos sabemos que hay
malas personas con mucho poder, fama, dinero, etc.
Tercero, yo no soy lo que otros me dan. Esto puede ser
confuso, pero implica no juzgar y tampoco juzgar a quien me agrede. Es el
superpoder del hombre de poder interpretar lo que otros hacen y sacarle peso o
darles mayor relevancia a lo importante. Lo que otros me dan es lo que tienen
ellos dentro. Quien odia es quien tiene el sentimiento dentro, no dejes que te
contamine.
Estos aspectos los hablo para que sepan que desde esta
perspectiva la libertad tiene mayor poder de acción. Es por eso importante que
te conozcas y descubras quién verdaderamente eres para no caer en las trampas
de los que no se sienten bien, de los que quieren que sufras como ellos sufren,
que temen lo que ellos temen, sin olvidar, ¡nunca! que somos libres y
responsables de nuestro dar al mundo.
¿Qué piensas sobre estos tres puntos de hoy? ¡Comparte tu
opinión en los comentarios!

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