Lo que doy es lo que soy

 

Fernando Nicollier, El éxito de ser feliz en lo que haces. Lo que doy es lo que soy.

"Lo que doy es lo que soy: no soy lo que tengo o lo que otros me dan."

"El éxito de ser feliz en lo que haces," pág. 35

Dicen que nadie puede dar lo que no tiene, y lo que uno tiene es lo que da. Es más, ¿quieres conocer quiénes son las personas que están a tu lado? Entonces observa lo que dan. Esto no significa que las cosas sean simples, la vida tiene matices, inmensos matices, que nos recuerdan que no todo es blanco ni negro.

Viktor Frankl conoció a un nazi que era un demonio para los judíos debido a su sadismo. Luego, al salir del campo de concentración, Frankl encontró a un hombre que había conocido a aquel nazi antes de morir en una prisión lejana, y dijo que él había sido un santo para los que compartían la prisión. Es decir, ambos, Frankl y el otro hombre, conocieron a la misma persona en contextos diferentes. Los contextos condicionan, pero no determinan la persona que eres. Existen cambios en la vida que están al margen de la mirada histórica de los hechos: arrepentimientos, perdón, sanación, resiliencia.

"Nadie da lo que no tiene" es una frase que, si la ponemos en positivo, dice: "Lo que doy es lo que soy." Es decir, lo que tengo en mi alma, en mi espíritu, lo que elaboro de todo mi ser bio, psico, y socio es lo que puedo dar. Ahora, este mensaje es para dar una vuelta de rosca más y tiene repercusiones trascendentes, y por eso lo escribí.

  1. ¿Qué estoy dando?
  2. Lo que tengo no soy.
  3. Lo que otro me da no soy.

Primero, para amar hay que amarse. La primera pregunta es para uno, para detectar no lo que hacen otros, sino lo que yo estoy haciendo cada día, cómo vivo, cómo me relaciono con el mundo y con otros, para qué o para quién vivo. Implica salir de la queja, de los otros que “nos enojan” (nadie me enoja, sino que yo me enojo). Implica poner la mirada con cierta distancia, para ver con claridad y tomar decisiones realistas.

Segundo, lo que tengo no soy yo. Lo material que me rodea no me define, es imposible que te defina la ropa, el auto, el título universitario, el prestigio, la fama. Todo eso es comprable con dinero, entonces no es una cuestión de personas sino monetaria. Todos sabemos que hay malas personas con mucho poder, fama, dinero, etc.

Tercero, yo no soy lo que otros me dan. Esto puede ser confuso, pero implica no juzgar y tampoco juzgar a quien me agrede. Es el superpoder del hombre de poder interpretar lo que otros hacen y sacarle peso o darles mayor relevancia a lo importante. Lo que otros me dan es lo que tienen ellos dentro. Quien odia es quien tiene el sentimiento dentro, no dejes que te contamine.

Estos aspectos los hablo para que sepan que desde esta perspectiva la libertad tiene mayor poder de acción. Es por eso importante que te conozcas y descubras quién verdaderamente eres para no caer en las trampas de los que no se sienten bien, de los que quieren que sufras como ellos sufren, que temen lo que ellos temen, sin olvidar, ¡nunca! que somos libres y responsables de nuestro dar al mundo.

 

¿Qué piensas sobre estos tres puntos de hoy? ¡Comparte tu opinión en los comentarios!


Comentarios

Entradas más populares de este blog

El hombre que podía elegir

¿Qué es la Logoterapia?

Un llamado al sentido, lo significativo