¿Quién es exitoso?
¿Te has dado cuenta de que decimos más "es una persona exitosa" y no tanto "soy exitoso"? Es decir, es una palabra que usamos (o pensamos) con más facilidad para describir a otros y muy pocas veces para describirnos a nosotros mismos.
¿Será que el éxito tiene que ver con una mirada parcial, sesgada, que solo considera un aspecto de la realidad de otra persona? Cuando nos miramos a nosotros mismos, aparecen nuestras debilidades, miserias y errores, y entonces se vuelve difícil decir "soy un éxito".
Te invito a desterrar la idea de los "otros exitosos" (más aún si son superficiales y parciales) y a redirigir ese valor hacia ti mismo. Este primer paso no es una tarea sencilla, superficial o narcisista. Este aprecio por uno mismo debe nacer de una relación más sana, de amor, de encuentro con uno mismo, integrando los claros y oscuros que son tan comunes en la vida. Incluso aquellos considerados santos batallaban con sus propias debilidades.
Para amarse, hay que conocerse, porque no se ama lo que no se conoce. Conocerse es un camino largo y lleva toda la vida. En una sociedad entretenida, no hay tiempo para el dolor de conocerse y aceptarse.
Al amarse, uno es feliz, y eso es ser exitoso.
Comentarios
Publicar un comentario